domingo, 29 de mayo de 2011

TAN BUENOS COMO LUIS MIGUEL

NASA
En las instalaciones de la NASA en Houston, Texas, trabajan dos mexicanos haciendo labores de jardinería, justo en los predios donde está ubicada la central de cohetes.
Los paisanos tenían una costumbre muy mexicana: Tomarse un caballito de tequila diario para completar de manera satisfactoria su tarea.
Cierto día se les olvidó la bebida. Para suerte de los compatriotas, uno de ellos encontró un garrafón con líquido de similar consistencia y se bebieron el brebaje sin saber que era combustible para cohetes.
Por la tarde, uno de los mexicanos llama al otro por el celular y le dice:
- ¿Compadre, desde que nos tomamos el tequila de la NASA, se ha tirado algún pedo?
- No compadre, ¿Por qué?
- Pos apriete el culo y no se lo tire compadre, ¡Lo estoy llamando desde Argentina

PESCAR
Hoy me levanté temprano, me puse los calzoncillos largos, me vestí lentamente, hice café, agarré mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial. Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph. Volví a meter el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día. Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama. Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, y le susurré al oído:
- El tiempo afuera está horrible.
Ella me contestó medio dormida:
- ¡¡Sí… Ya lo sé…!! ¿Vas a creer que mi marido se fue a jugar golf?

EN DESUSO
La esposa regresa a su casa muy temprano y… encuentra a su marido en la habitación matrimonial haciendo el amor con una tremenda, bella y espectacular, hembra infernal…
- ¡¡Eh, desgraciado, mal nacido, infiel, falto de respeto! ¿Qué haces? ¿Cómo te atreves a hacerme esto a mí, a tu esposa la abnegada madre de tus hijos? ¡Me voy ya de esta casa! ¡Quiero el divorcio!
- ¡¡Espera…, espera… un momento!! Antes de decidir, por lo menos escucha lo que pasó.
- Hummmm, no sé… bueno, será lo último que te permita que me digas, ¡peeeeeero que sea rápido, cretino, poco hombre!
- Bueno, lo que pasó fue lo siguiente: mientras volvía a casa en el auto, esta joven me pidió que le diera un aventón. La vi tan indefensa que accedí a llevarla. Noté que estaba muy delgada, mal vestida y sucia. Me contó que hacía 3 días que no comía. Con gran compasión y dolor, la traje para casa y le recalenté los tallarines que te preparé anoche y que no te comiste porque engordabas; y la pobre chica prácticamente se los devoró. Luego, como estaba muy sucia, le dije que se bañara. Mientras se duchaba noté que su ropa estaba sucia y rota; así que se la tiré a la basura.
Para que se vistiera le di esos jeans que hace años no usas porque te quedan apretados, la blusa que te regalé para el aniversario y que no usas porque tuve mal gusto cuando la escogí.
El suéter que te regaló mi hermana para la Navidad y no usas para molestarla, y las botas que te compraste en esa lujosa zapatería y que nunca más te pusiste desde que tu amiga se compró unas iguales. Al final, cuando la joven se iba muy agradecida y la acompañé a la puerta, se volvió y con los ojos llorosos me preguntó: ¿No tendrá usted otra cosita que su señora ya no use?
¿Y qué crees?  ¡¡ya ves lo que ocasiona tus dolores de cabeza y apatía!!


DIGA "MIL"
Un hombre va al médico y le dice:
- Doctor, todas las noches sueño que soy mujer.
El doctor le dice:
- ¿Usted tiene familia?
- Sí, dos hijos y una maravillosa mujer.
Entonces el doctor, preocupado, lo examina. El doctor le pone el estetoscopio en el pecho y le pide que diga "mil" y el hombre, con voz varonil, responde: "mil".
Entonces el doctor, preocupado, le pone el estetoscopio en la espalda y le dice que vuelva a decir "mil"; y el hombre, con voz varonil, le dice: "mil".
Finalmente el doctor se pone un guante esterilizado y le introduce un dedo en el ano y le pide que diga "mil".
El hombre dice:
- Uno, dos, tres...

LA JAULITA
El maricón que va al medico y le dice:
- Doctor me duele algo pero me da vergüenza decirle donde.
- Vamos a ver, ¿la cabeza?
- No, mas abajo.
- ¿El pecho?
- No, mas abajo.
- ¿La cintura?
- No, mas abajo.
- ¿Será entonces... el pajarito?
- No, ¡Más bien... la jaulita!


No hay comentarios:

Publicar un comentario