viernes, 23 de marzo de 2012

Los candidatos presidenciales raros de EUA

"Candidatos legítimos de un tercer partido traen nuevas ideas, y una dosis de populismo a un sistema bipartidista cerrado", Dante Chinni, profesor de gobierno de la Universidad de George Washington

Mientras el país está atento a la lucha política entre republicanos y demócratas por la presidencia de Estados Unidos, pocos saben que un hombre-vampiro, un promotor de un ejército espacial y un candidato escogido por internet, también aspiran llegar a la Casa Blanca.
Jonathon "the impaler" Sharkey, quien asegura ser un vampiro descendiente directo de Drácula, es uno de los más de 70 candidatos que se han inscrito en la Comisión Federal Electoral como aspirantes a la presidencia para el 2012.
Sharkey, un ex militar e instructor de lucha libre, dice estar a favor de la pena capital, en contra del aborto, respalda la legalización de la marihuana y la prostitución y asegura que de ser presidente impondría un precio nacional para la gasolina de US$1 por galón.
Quienes no confían en los vampiros tienen la opción de apoyar a Deonia "Dee" Neveu, madre de cinco hijos con cara amable, quien de llegar a la presidencia pondría un comedor popular en la Casa Blanca para que las familias pobres "puedan disfrutar de una comida gratis preparada por chefs extravagantes". Neveu, quien tiene más de 500 amigos en Facebook, resalta como experiencia política una campaña que organizó en Queens, Nueva York, que logró la reparación de varias calles de su barrio.

Candidatos para todos los gustos
También hay un candidato de origen colombiano quien se cambió el nombre de Fabio Correa a Mosheh Eesho Muhammad Al-faraj Thezion y quien nunca sonríe en una foto porque según él "no veo ninguna razón para sonreír porque precisamente soy candidato porque los que manejan el gobierno me dan rabia".
Como presidente propone reorganizar el sistema bancario, abolir el Servicio de Rentas Internas (IRS), reducir el precio de los paneles solares y crear una fuerza militar para el espacio.
Para quienes quieren escoger su propio candidato, la página web www.americanselect.org les invita a llenar un formulario con sus ideas políticas y el sistema le mostrará una lista de aspirantes afines. En junio se realizará una convención cibernética para seleccionar al candidato con más votos.
Los candidatos inusuales o curiosos, no son nada nuevo en la política de Estados Unidos.
En 1948, Jonathan Maxwell de 85 se lanzó a la presidencia en representación del Partido Vegetariano Americano. Maxwell, quien además era dueño de un restaurante vegetariano en Chicago, proponía crear jardines urbanos para combatir el hambre y la abolición de los mataderos.
Al ser cuestionado por sus opositores, por haber nacido en Inglaterra y como consecuencia inelegible para la presidencia de Estados Unidos, Maxwell se retiró de la política, se casó con una mujer 40 años menor y vivió hasta los 101 años.

Los pobres también tienen candidato
Henry Krajewski, un campesino de Nueva Jersey, fue candidato presidencial en 1952, 1956 y 1960 por el "Partido de los pobres". Nunca llegó a la presidencia, pero logró más de 23.000 votos cuando se lanzó al Senado en 1954. En sus eventos de campaña aparecía acompañado de un marrano, y entre sus propuestas estaba proveer leche gratis en las escuelas y fiestas con cerveza para los pobres. Para financiar sus aventuras políticas lanzó un disco de música polka.
Y sin siquiera ser una persona de carne y hueso, Alfred E. Neuman, un personaje ficticio, ha sido el candidato preferido del voto protesta durante varias décadas, cuenta con su propio comité de apoyo y logra conseguir votos en cada ciclo electoral.
Para Dante Chinni, profesor de gobierno de la Universidad de George Washington, lo importante no son los personajes extraños o raros, si no el papel que juegan los candidatos alternativos que representan una causa o a un sector de la población ignorada por los partidos tradicionales.

¿Sorpresa para el 2016?
El candidato de origen colombiano se cambió el nombre de Fabio Correa a Mosheh Eesho Muhammad Al-faraj Thezion.
"Candidatos legítimos de un tercer partido traen nuevas ideas, y una dosis de populismo a un sistema bipartidista cerrado", explicó Chinni, miembro del Centro de Estudios Congresionales y de la presidencia.
Según Chinni, aspirantes presidenciales como Ross Perot, quien en 1992 captó el 18,9% del apoyo popular con más de 19 millones de votos en la elección que llevó a Bill Clinton al poder, son parte importante del proceso electoral. "Sin la candidatura de Ross Perot, el tema del déficit no hubiera llegado a la agenda de los políticos tradicionales", señaló a BBC Mundo.
Otro caso es el de Eugene V. Debs, candidato presidencial por el partido socialista, reconocido por su oratoria y por su lucha por los derechos de los trabajadores, quien en 1920 y a pesar de estar en la cárcel por su oposición al servicio militar obligatorio logró casi un millón de votos en favor del preso 9653.
Chinni considera que hoy en día un "buen candidato" con personalidad, un tema de campaña pertinente y el apoyo de las redes sociales, podría capturar el descontento, inconformidad y desilusión política que viven grandes segmentos de la población en Estados Unidos, como los seguidores del "Tea Party" o los adeptos al movimiento de los indignados (Occupy Wall Street).
"Para el 2016 o el 2020 si llega el candidato preciso, en el momento oportuno podrá movilizar el sentimiento popular que está buscando un líder", concluyó Chinni.

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