
Casi religiosamente, lo primero que Dal-mi Bae hacía en las mañanas era mirarse al espejo y aplicarse una nueva capa de polvos para delinear sus facciones. Luego utilizaba lápices de labios, rubor y sombras de ojos para delinear sus facciones. Sin embargo, la joven nunca retiraba el maquillaje aplicado, y por más de 800 días, llevó los residuos de los cosméticos en su cara.
Pero todo tiene una consecuencia: los médicos le diagnosticaron que sufre un daño irreparable en la piel y la muchacha de 20 años, sin maquillaje ahora luce como una señora de 40. Con la diferencia que ya no puede ocultar sus arrugas e imperfecciones si es que quiere que la piel, literalmente, no se le caiga.
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